lunes, 12 de abril de 2010

To meet Bohemian people o @rte en SL

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y aunque no siempre es así en este caso el refrán se cumple: Jean Baudrillard encadenado a Second Life, condenado a una eternidad de simulacro.
Es una de las instalaciones on-line del proyecto Odyssey, que tiene sede en una de las islas del software en la que se suceden multitud de instalaciones, eventos, hapenings y preformances.
Entre los habituales de este colectivo encontramos a los italianos Eva y Franco Mattes, más conocidos como 0100101110101101.org. Sus recreaciones virtuales de obras emblemáticas del arte contemporáneo (Abramovic, Acconci, Valie Export...) son conocidas a nivel mundial, y su trabajo (palpable) con iconos de la cultura popular (especialmente la cultura vinculada a la red) está ampliamente reconocido en el panorama artístico actual.
El arte canónico también tiene su espacio virtual. El Second Louvre Museum abrió sus puertas en 2007, y aunque no se trata de una recreación del museo parisino, el virtual representa a la perfección al museo tipo de arte clásico. Merece la pena verlo.
La verdad es que escribo con más pena que asombro.

2 comentarios:

  1. Es fantástico esto e inpensable hace unos años pero... ¿realmente se consigue con ésto lo que se pretende?

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  2. Hola,
    Intentaré sintetizar mi opinión sobre la cuestión que planteas a pesar de que me parece más interesante el hecho de fijar este interrogante (como has hecho, por cierto gracias) que cualquier hipotética respuesta a el.
    Lo cierto es que no tengo del todo claro «lo que se pretende», quiero pensar (y los dos primeros ejemplos diría que tienen bastantes rasgos de ello) que la pretensión es de hacer un análisis sobre las formas de relación humana sustentado en una sarcasmo sano, una invitación a la reflexión. De otro modo la elección de instalaciones tan «físicas» como lo son Imponderabilia de Abramović o Shoot de Burden, para su simulación virtual me parecería absurda. El caso de imagen de Baudrillard es todavía más claro; el autor, el lugar, el medio y la acción... es una ecuación perfecta en la que X es igual a Hiperrealidad.
    Ahora bien... confesaré que el ejemplo del Second Louvre me parece muy distinto. Es un juicio absolutamente particular, pero le rodea un discurso que da más señas de fascinación que de reflexión crítica.
    ¿que crees tú?

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