martes, 6 de abril de 2010

el contacto de los micrófonos

No se trata sólo de de dar conciencia de cuantas cosas suenan sin que reparemos en ello, ni tampoco todo el contenido está en el acto poético de escuchar la naturaleza. Va de abrir las orejas para ver el movimiento.

El francés Céleste Boursier-Mougenot recrea un espacio “verde” en la sala de exposiciones en el cual díspone una série de guitarras eléctricas a merced de unos peculiares intérpretes, no es primitivismo, es azar.La escocesa Katie Paterson realiza un trabajo que se sustenta en una paciencia abrumadora. Proyectar Claro de Luna sobre el satélite terrestre que inspiró la composición de Beethoven, contar las estrellas desparecidas para situarlas en un mapa, o recoger agua del deshielo de un glaciar a fin de construir tres discos de hielo que permitan escuchar en la sala de exposiciones el sonido registrado durante el deshielo son algunas muestras de ello. Grandes tiempos, largas distancias.

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